ARMARIO LLENO, PERO SIEMPRE DE NEGRO: POR QUÉ OCURRE Y CÓMO VOLVER A DISFRUTAR DE LA ROPA

“Mi armario está lleno, pero siempre acabo poniéndome lo mismo.”

“Compro ropa, pero sigo recurriendo al negro.”

“Me gusta el color en otras personas, pero no sé cómo llevarlo.”

Estas frases son mucho más habituales de lo que parece. Muchas mujeres llegan a un momento en el que el negro se convierte en una especie de refugio: combina con todo, parece elegante y nos hace sentir seguras.

Pero con el tiempo puede ocurrir algo: dejamos de elegirlo porque nos representa y empezamos a elegirlo porque no sabemos qué más funciona.

¿Por qué tantas mujeres visten siempre de negro?

El negro tiene muchas ventajas:

  • es fácil de combinar

  • transmite elegancia

  • parece una opción segura

  • permite crear conjuntos rápidamente

Además, cuando hemos tenido malas experiencias comprando ropa, encontrar una fórmula que funciona puede convertirse en una forma de evitar frustraciones.

El problema aparece cuando esa elección deja de ser consciente.

El color puede cambiar cómo nos vemos y cómo nos sentimos

Los colores tienen un impacto enorme en nuestra imagen. No solo por cómo combinan con nuestra piel, ojos o cabello, sino también por las sensaciones que transmiten.

Un color bien elegido puede aportar luminosidad al rostro y hacer que una prenda sencilla tenga más personalidad.

Pero esto no significa que todas tengamos que llenar nuestro armario de colores intensos.

La clave no es dejar de vestir de negro, sino ampliar las posibilidades.

Cómo empezar a introducir color en tu armario

No hace falta cambiar completamente tu estilo.

Algunas formas sencillas de empezar son:

  • incorporar colores cercanos al rostro con prendas o accesorios

  • combinar el negro con tonos que aporten luz

  • descubrir qué colores encajan realmente contigo

  • elegir colores que además conecten con tu personalidad

La colorimetría ayuda precisamente a entender qué tonos potencian tus características y cuáles hacen que te sientas más cómoda.

El objetivo no es abandonar el negro ni seguir una lista de colores prohibidos.

El objetivo es tener más herramientas para elegir.

Porque cuando entiendes qué colores funcionan contigo, vestirte deja de ser una búsqueda constante de “algo que me quede bien” y empieza a ser una forma de expresarte.

Si quieres descubrir qué colores iluminan tu rostro y aprender a combinarlos con más seguridad, una sesión de colorimetría puede ayudarte a tomar decisiones más conscientes al vestir.


Hola, soy Ainara González, asesora de imagen personal.

Mi objetivo es ayudarte a entender qué te favorece para que puedas elegir tu ropa, tus colores y tus complementos con más seguridad, sin dejar de ser tú misma.

Tras formarme en Londres y Milán, desarrollé una forma de trabajar basada en conocer a cada persona, sus necesidades y su estilo.

Realizo asesorías de imagen a domicilio en Euskadi.

¿Te gustaría descubrir qué puede aportar una asesoría de imagen a tu caso?

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