¿CUÁNDO PUEDE AYUDARTE UNA ASESORA DE IMAGEN? 7 SITUACIONES EN LAS QUE TIENE SENTIDO PEDIR AYUDA
Quizá nunca te hayas planteado contratar una asesora de imagen.
Puede que pienses que es algo reservado para personas que necesitan renovar completamente su armario, que no saben vestir o que quieren aprender a seguir las tendencias.
Pero una asesoría de imagen no tiene por qué partir de un problema.
A veces simplemente llega un momento en el que quieres entender mejor tu imagen y dejar de tomar decisiones sobre tu ropa a base de prueba y error.
Estas son algunas situaciones en las que puede tener sentido contar con ayuda profesional.
1. Sientes que tu armario ya no representa quién eres
Puede que tu ropa te haya funcionado durante años y, sin embargo, ahora mires tu armario y no encuentres nada que sientas realmente tuyo.
Quizá han cambiado tus gustos, tu trabajo, tu rutina o simplemente tú.
No siempre necesitas renovar todo el armario. A veces necesitas entender qué ha dejado de funcionar y qué quieres conservar para construir una imagen que tenga más sentido con tu vida actual.
2. Compras ropa, pero muchas prendas terminan olvidadas en el armario
Si compras con frecuencia y después utilizas siempre las mismas prendas, puede que el problema no sea que no sepas comprar.
Quizá estás tomando decisiones basadas únicamente en si algo te gusta cuando lo ves, sin tener en cuenta si encaja con tus proporciones, tu estilo, tu armario o tu día a día.
Una mirada externa puede ayudarte a detectar patrones que desde dentro son más difíciles de ver.
3. Sabes qué te gusta en otras personas, pero no cómo trasladarlo a ti
Puedes tener perfectamente claro qué estilos te atraen y, aun así, no saber cómo llevarlos tú.
Te gusta cómo viste una determinada mujer, una combinación de colores o una silueta concreta, pero cuando intentas reproducirla no terminas de sentirte cómoda.
La asesoría puede ayudarte a traducir esas referencias a tu propia imagen, en lugar de intentar copiar estilos que pertenecen a otras personas.
4. Hay prendas que te encantan, pero no te atreves a llevar
Puede ser un vestido, un escote, una falda corta, un color determinado o simplemente una silueta a la que no estás acostumbrada.
A veces no necesitamos que alguien nos diga que esa prenda “nos queda bien”.
Necesitamos entender por qué nos sentimos incómodas con ella y qué alternativas existen.
Quizá el problema esté en el corte, en el tejido, en la proporción o simplemente en que todavía no hemos encontrado la forma de llevarla que nos haga sentir nosotras mismas.
5. Delante del espejo sientes que todo depende de acertar con la ropa
Hay días en los que parece que una prenda funciona y otra no, pero no sabemos explicar por qué.
Entonces vestirnos se convierte en una sucesión de pruebas: esto sí, esto no, esto me hace rara, esto me queda fatal…
Entender cómo interactúan las prendas con tus proporciones, tus colores y tu estilo puede ayudarte a dejar de vivir la ropa como un examen.
No se trata de conseguir que todas las prendas te queden bien.
Se trata de aprender a reconocer cuáles tienen sentido para ti y por qué.
6. Estás atravesando un cambio y quieres que tu imagen también evolucione
Un cambio de trabajo, una nueva etapa personal, una mudanza, una maternidad, una vuelta a la vida laboral o simplemente sentir que ya no quieres vestir como hace unos años.
No hace falta esperar a que ocurra algo importante para cambiar tu imagen.
A veces simplemente llega un momento en el que piensas:
“Quiero que lo que veo en el espejo se parezca más a cómo me siento ahora.”
Una asesoría puede ayudarte a poner palabras a ese cambio y traducirlo a tu forma de vestir.
7. Quieres dejar de comprar por intuición y empezar a elegir con más criterio
No necesitas convertirte en una experta en moda.
Pero sí puede ser muy útil saber qué estás buscando cuando entras en una tienda, qué características hacen que una prenda funcione para ti y cuáles son las compras que probablemente acabarán olvidadas.
Cuando tienes claras tus referencias, comprar puede ser mucho más sencillo.
Y también puedes descubrir algo importante: no necesitas tener más ropa para vestir mejor.
A veces necesitas entender mejor la que ya tienes y saber qué merece la pena incorporar.
Una asesoría de imagen no consiste en convertirte en otra persona
Quizá esta sea la idea más importante.
Una asesoría de imagen no debería decirte cómo tienes que ser, qué tienes que esconder o qué partes de tu cuerpo deberías cambiar.
Sí existen herramientas para modificar visualmente proporciones, alargar una silueta o dirigir la atención hacia determinadas zonas. Pero esas herramientas son recursos, no obligaciones.
Mi trabajo no es transformar tu cuerpo.
Es ayudarte a entender cómo interactúan la ropa y tu cuerpo para que puedas utilizar esa información a tu favor.
Porque cuando descubres que una prenda no funciona para ti, la conclusión no tiene por qué ser que hay algo mal en ti.
A veces, simplemente, esa prenda no está diseñada para funcionar con tus características.
Y entenderlo puede cambiar mucho la forma en la que te miras y te vistes.
¿Te reconoces en alguna de estas situaciones?
No necesitas tener un “problema” con tu imagen para beneficiarte de una asesoría.
Puede ser suficiente con querer conocerte mejor, tomar decisiones con más seguridad y conseguir que tu ropa tenga más sentido con quién eres y con la vida que llevas.
Si alguna de estas situaciones te resulta familiar y quieres saber cómo puedo ayudarte, puedes escribirme y contarme qué necesitas. También puedes solicitar una conversación de 15 minutos para que veamos juntas qué servicio puede encajar mejor contigo.
Porque la imagen personal no consiste en convertirte en alguien diferente.
Consiste en conseguir que lo que ves por fuera encaje con quién eres por dentro.
Hola, soy Ainara González, asesora de imagen personal.
Mi objetivo es ayudarte a entender qué te favorece para que puedas elegir tu ropa, tus colores y tus complementos con más seguridad, sin dejar de ser tú misma.
Tras formarme en Londres y Milán, desarrollé una forma de trabajar basada en conocer a cada persona, sus necesidades y su estilo.
Realizo asesorías de imagen a domicilio en Euskadi.
¿Te gustaría descubrir qué puede aportar una asesoría de imagen a tu caso?