NO NECESITAS SABER DE MODA PARA TENER ESTILO

¿Hay una forma correcta de vestir?

Parece que sí.

Que a determinada edad deberías vestir de una manera concreta. Que hay colores que “hay que” llevar y otros que es mejor evitar. Que existen prendas imprescindibles que toda mujer debería tener. Que si algo está de moda, deberías aprender a llevarlo.

Y, sin embargo, basta con mirar alrededor para comprobar que hay mujeres con estilos completamente diferentes que están estupendamente vestidas.

Entonces, ¿qué significa realmente vestir bien?

Vestir bien no significa seguir todas las reglas

Durante mucho tiempo hemos asociado tener estilo con conocer las reglas de la moda y saber aplicarlas.

Pero muchas de esas reglas no son más que convenciones.

¿Quién ha decidido que una mujer elegante tiene que vestir de determinada manera? ¿Que después de cierta edad hay colores que ya no deberíamos llevar? ¿Que todas necesitamos las mismas prendas en nuestro armario?

La moda puede proponernos tendencias, siluetas y combinaciones nuevas. Pero seguirlas o no es una decisión personal.

Puedes vestir de negro prácticamente todos los días y tener muchísimo estilo.

Puedes llevar colores, estampados y mezclas llamativas.

Puedes vestir de una manera muy clásica, muy informal o no querer definirte con ninguna etiqueta.

No existe una única manera correcta de vestirse.

Entonces, ¿qué hace que una forma de vestir funcione?

Que tenga sentido para la persona que la lleva.

Tu ropa puede funcionar porque encaja con tus características, porque refleja tu personalidad, porque se adapta a tu forma de vida o porque transmite la imagen con la que quieres sentirte identificada.

Y normalmente no se trata de una sola cosa.

Una prenda puede quedarte estupendamente, pero no tener nada que ver contigo.

Otra puede encajar perfectamente con tu estilo, pero resultar poco práctica para tu día a día.

Y otra puede ser tendencia, sentarte bien y aun así no apetecerte llevarla.

Todo eso también forma parte de la decisión.

Tener estilo no significa llevar siempre lo que te favorece

Esta es una diferencia que me parece especialmente importante.

En asesoría de imagen hablamos mucho de color, proporciones, cortes y líneas porque entender cómo interactúan con tus características puede ayudarte a tomar mejores decisiones.

Pero conocer esas herramientas no significa que tengas que utilizarlas siempre de la misma manera.

Puedes saber qué colores potencian tus rasgos y elegir vestir de negro porque te encanta.

Puedes saber qué cortes equilibran tus proporciones y preferir otro porque te gusta más su estética.

Puedes conocer perfectamente las tendencias y decidir que ninguna te interesa.

Tener información te da opciones. No te obliga a utilizarlas.

La ropa debería adaptarse a ti, no al revés

Quizá una de las mejores señales de que has encontrado tu estilo sea que dejas de preguntarte constantemente si estás cumpliendo las reglas.

Empiezas a preguntarte otras cosas:

¿Me gusta?

¿Me siento cómoda?

¿Encaja con mi vida?

¿Representa quién soy?

¿Me gusta cómo me veo con ello?

¿Tiene sentido con el resto de mi armario?

Y, por supuesto, también puedes preguntarte si el corte, el color o las proporciones funcionan para ti.

Pero la respuesta no tiene por qué ser siempre “sí” para que puedas ponértelo.

Porque vestir bien no debería consistir en aprobar un examen.

Debería consistir en tener herramientas suficientes para decidir cómo quieres verte.

Y ahí es donde una asesoría de imagen puede ser útil

Para mí, una asesoría de imagen no consiste en darte una lista de normas que tienes que cumplir.

Consiste en ayudarte a entender qué funciona para ti para que, a partir de ahí, puedas decidir.

Conocer tus colores, tus proporciones, tus preferencias y la relación entre tu imagen y tu forma de vida puede darte mucha más libertad, no menos.

Porque cuando sabes por qué algo funciona, también puedes decidir conscientemente cuándo quieres seguir ese criterio y cuándo no.

No necesitas convertirte en una experta en moda.

Ni seguir todas las tendencias.

Ni encajar en una estética concreta.

Necesitas conocerte lo suficiente como para que tus elecciones tengan sentido para ti.

¿Y si quieres dejar de vestir siguiendo reglas que no sabes de dónde vienen?

Si sientes que tienes muchas dudas a la hora de elegir qué ponerte, una asesoría de imagen puede ayudarte a construir tus propios criterios.

En mis sesiones no busco encajarte en una estética ni decirte qué tienes que llevar. Trabajamos a partir de tus características, tus gustos y tu forma de vida para que puedas entender mejor tu imagen y tomar decisiones con más seguridad.

Si quieres empezar por descubrir qué colores, formas y proporciones funcionan para ti, puedes conocer mis servicios de asesoría de imagen y encontrar el punto de partida que más sentido tenga para ti.

Tu estilo no necesita cumplir las reglas de nadie.

Necesita encajar contigo.


Hola, soy Ainara González, asesora de imagen personal.

Mi objetivo es ayudarte a entender qué te favorece para que puedas elegir tu ropa, tus colores y tus complementos con más seguridad, sin dejar de ser tú misma.

Tras formarme en Londres y Milán, desarrollé una forma de trabajar basada en conocer a cada persona, sus necesidades y su estilo.

Realizo asesorías de imagen a domicilio en Euskadi.

¿Te gustaría descubrir qué puede aportar una asesoría de imagen a tu caso?

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