VISAGISMO: CÓMO SABER QUÉ CORTE DE PELO, GAFAS Y ACCESORIOS FAVORECEN MÁS A TU ROSTRO
Seguro que alguna vez te han encantado unas gafas en el escaparate y, al probártelas frente al espejo, has pensado que algo no terminaba de funcionar. O quizá has salido de la peluquería con un corte que te gustaba en la foto de referencia, pero que en ti no producía el mismo efecto.
Y muchas veces no sabemos explicar exactamente por qué.
Decimos que unas gafas "nos hacen la cara rara", que un corte de pelo "no nos favorece" o que determinados pendientes "son demasiado grandes", pero no siempre sabemos qué hay detrás de esa sensación.
Aquí es donde entra el visagismo.
El visagismo estudia las proporciones, las líneas y las características del rostro para entender qué elementos pueden crear una mayor armonía visual con nuestros rasgos. Y no se trata únicamente de determinar si tienes el rostro redondo, cuadrado u ovalado.
De hecho, esa es solo una pequeña parte del análisis.
¿Qué se analiza en un estudio de visagismo?
Cuando analizamos un rostro, observamos diferentes elementos que, en conjunto, determinan cómo se perciben sus proporciones.
La forma general del rostro es uno de ellos, pero también analizamos su estructura, las proporciones entre sus diferentes zonas, la dirección de las facciones, la escala de los rasgos y el perfil.
También prestamos atención a elementos concretos como la frente, los pómulos, la mandíbula, el mentón, los ojos, la nariz o los labios.
Todo esto nos permite entender qué líneas, volúmenes, formas y tamaños pueden armonizar mejor contigo.
Porque dos personas pueden tener un rostro que, en términos generales, clasificaríamos dentro de la misma forma y, sin embargo, necesitar recomendaciones completamente diferentes.
Por eso el visagismo profesional no consiste en aplicar una regla a una determinada forma de rostro.
Se trata de analizar el conjunto.
¿Cómo saber qué corte de pelo te favorece?
El cabello tiene una enorme capacidad para modificar visualmente las proporciones del rostro.
El corte, el volumen, la longitud, el movimiento o la dirección del cabello pueden hacer que determinadas zonas tengan más o menos protagonismo.
Por ejemplo, un rostro alargado puede beneficiarse de elementos que aporten amplitud visual, mientras que determinados volúmenes o líneas verticales pueden reforzar todavía más la sensación de longitud.
Pero no existe un único corte de pelo que favorezca a todos los rostros alargados, redondos o cuadrados.
También hay que tener en cuenta tus rasgos concretos, la estructura de tu cabello y, algo que para mí es fundamental, tu estilo de vida.
Porque un corte puede ser muy favorecedor sobre el papel y no ser una buena recomendación para ti si requiere veinte minutos de peinado cada mañana y tú no quieres dedicárselos.
El objetivo no es encontrar el corte perfecto en abstracto.
Es encontrar un corte que armonice con tus rasgos y tenga sentido para la persona que lo va a llevar.
¿Qué gafas favorecen según la forma del rostro?
Las gafas son un accesorio especialmente interesante desde el punto de vista del visagismo porque ocupan una posición muy cercana al rostro y modifican de forma evidente su percepción.
Probablemente hayas oído alguna vez que si tienes la cara redonda debes utilizar gafas cuadradas y si la tienes cuadrada, gafas redondas.
Puede ser un punto de partida, pero es una simplificación excesiva.
Además de la forma general del rostro, hay que observar las proporciones, la escala de las facciones y la dirección de las líneas.
El tamaño de la montura también importa. Una gafa demasiado pequeña puede perderse en un rostro con rasgos grandes, mientras que una montura excesivamente grande puede dominar un rostro de escala más pequeña.
También podemos utilizar el diseño de la montura para introducir determinadas líneas, equilibrar proporciones o dirigir la atención hacia una zona concreta.
Por eso es perfectamente posible que una gafa que teóricamente "no corresponde" a tu forma de rostro te quede fantástica.
Y también puede ocurrir lo contrario: que una gafa recomendada habitualmente para tu tipo de rostro no sea la mejor opción para ti.
La forma del rostro es solo una parte de la ecuación.
¿Y qué ocurre con los pendientes, collares y escotes?
El mismo principio se puede aplicar a otros elementos que rodean el rostro.
Los pendientes pueden aportar volumen, longitud o determinadas líneas. Los collares pueden modificar visualmente la zona del cuello y el escote. Y el propio escote de una prenda puede crear líneas que acompañen o contrasten con las de tu rostro.
No se trata de memorizar qué pendientes corresponden a cada forma de cara.
Se trata de entender qué efecto producen diferentes formas y tamaños cuando los colocamos junto a tus rasgos.
Por ejemplo, un pendiente largo y estrecho no produce el mismo efecto que uno grande y redondeado, aunque ambos sean llamativos. Del mismo modo, un escote en pico genera unas líneas muy diferentes a un escote redondo o cuadrado.
Cuando entiendes estos principios, elegir deja de depender tanto de probarte veinte opciones hasta encontrar una que "parece que queda bien".
El perfil también importa
Hay algo que muchas veces olvidamos cuando hablamos del rostro: no vivimos dentro de una fotografía frontal.
Tu rostro también tiene un perfil, y sus proporciones pueden cambiar bastante cuando lo observamos desde otro ángulo.
Por eso, en un estudio de visagismo no me limito a analizar cómo se ve tu cara de frente.
Observar el perfil puede aportar información importante sobre la relación entre la frente, la nariz, los labios y el mentón, y ayudarnos a entender qué elementos pueden resultar más equilibrados.
Esto puede ser especialmente relevante cuando hablamos de cortes de pelo, flequillos o determinados accesorios.
Un cambio que funciona muy bien de frente no necesariamente produce el mismo resultado de perfil.
¿Significa esto que hay cosas que no puedes llevar?
No.
Y esta es probablemente la idea más importante del visagismo.
No existen unas gafas que estén prohibidas para una forma de rostro, ni un corte de pelo que tengas que evitar obligatoriamente.
Las recomendaciones son herramientas, no normas.
Si te encantan unas gafas que, desde el punto de vista de las proporciones, generan un efecto diferente al que buscas, puedes decidir llevarlas igualmente.
Lo importante es que la elección sea consciente.
Que sepas qué efecto produce y que ese efecto encaje con lo que quieres transmitir.
Porque el objetivo de un estudio de visagismo no es decirte qué puedes o no puedes llevar.
Es darte información para que puedas decidir.
¿Qué tiene en cuenta un estudio de visagismo profesional?
Una clasificación rápida de la forma del rostro puede darte una primera orientación, pero un estudio profesional va bastante más allá.
Analizamos tus proporciones, tus líneas, la escala de tus rasgos y tu perfil para entender cómo interactúan entre sí.
Y después trasladamos esa información a elementos concretos de tu imagen:
cortes y peinados;
flequillos;
gafas;
pendientes;
collares;
escotes;
aplicación del maquillaje;
y otros elementos que pueden modificar visualmente la percepción del rostro.
Pero hay una última pieza que no debería faltar: tú.
Tus gustos, tu estilo y tu forma de vida también forman parte del análisis.
Porque de poco sirve recomendarte un corte de pelo que no te representa o unas gafas que nunca elegirías.
La asesoría de imagen no consiste en sustituir tu criterio por el de una profesional, sino en darte más información para que puedas desarrollar el tuyo.
¿Qué te llevas de un estudio de visagismo?
El objetivo no es que salgas de la sesión con una lista de "cosas que sí" y "cosas que no".
Te llevas una guía personalizada para entender mejor qué formas, líneas, tamaños y proporciones armonizan contigo y cómo puedes aplicarlos en diferentes decisiones de tu imagen.
Así, la próxima vez que tengas que elegir unas gafas, pedir un cambio de corte en la peluquería o comprar unos pendientes, no tienes que depender únicamente de la tendencia o de lo que le hayas visto a otra persona.
Tienes un criterio propio al que recurrir.
Y, para mí, esa es una de las partes más valiosas del visagismo: que la información que obtienes en una sesión no sirve únicamente para ese día.
Puedes seguir utilizándola durante años.
No se trata de cambiar tus rasgos, sino de entenderlos
El visagismo no busca transformar tu rostro ni corregir aquello que consideras una imperfección.
Busca entender cómo están construidos tus rasgos y cómo interactúan con los diferentes elementos de tu imagen.
Porque cuando comprendes tus proporciones, empiezas a mirar de otra manera aquello que antes simplemente "no te favorecía".
Quizá no necesitabas cambiar de gafas. Quizá necesitabas entender qué tamaño o qué líneas funcionaban mejor para ti.
Quizá no necesitabas copiar el corte de pelo de una fotografía. Necesitabas adaptar esa idea a tus propias proporciones y a tu forma de vivir.
Y quizá tampoco necesitabas seguir más normas.
Solo necesitabas entender tu rostro desde una perspectiva diferente.
Si quieres descubrir qué cortes de pelo, gafas y accesorios armonizan con tus rasgos y aprender a aplicar estas pautas a tu propia imagen, en mi estudio de visagismo analizamos tu rostro de forma personalizada y elaboramos una guía adaptada a ti.
Hola, soy Ainara González, asesora de imagen personal.
Mi objetivo es ayudarte a entender qué te favorece para que puedas elegir tu ropa, tus colores y tus complementos con más seguridad, sin dejar de ser tú misma.
Tras formarme en Londres y Milán, desarrollé una forma de trabajar basada en conocer a cada persona, sus necesidades y su estilo.
Realizo asesorías de imagen a domicilio en Euskadi.
¿Te gustaría descubrir qué puede aportar una asesoría de imagen a tu caso?